El Manchester City goleó 0-3 al Liverpool este domingo en Anfield, en un partido marcado por la tensión tras el veredicto que declaró al club culpable de 114 infracciones económicas en la Premier League. Entre banderolas de protesta y los clásicos plátanos inflables, la afición ‘citizen’ vivió su particular día de celebración.

La seguridad alrededor del estadio fue extrema. La policía desplegó drones y grabó a los aficionados en las inmediaciones, mientras el autobús del City fue desviado a una entrada secundaria para evitar la concentración de hinchas locales, en referencia al incidente de 2018 con su autocar.

En el terreno de juego, el conjunto de Enzo Maresca certificó la goleada tras la expulsión de Ryan Gravenberch, expulsado con doble amarilla en el minuto 62. Con un jugador menos, el Liverpool de Andoni Iraola se desmoronó: Erling Haaland adelantó al City en el 65, Jérémy Doku amplió la ventaja en el 68 y Rayan Cherki cerró la goleada en el 78.

Pese a la derrota, el español Víctor Muñoz, fichaje estival del Liverpool, fue el mejor sobre el césped. El extremo fue un electrizante por la banda hasta la expulsión de Gravenberch, cuando la superioridad del City resultó decisiva.

Los aficionados del City sacaron sus plátanos inflables, una tradición que se remonta a 1987, cuando un seguidor llevó uno a un partido para burlarse del apodo de un futbolista rival.

Desde la grada de Anfield, el Kop respondió con pancartas que incluían 114 símbolos de libra esterlina y mensajes como «After all, you really robbed us all» (y después de todo, nos habéis robado a todos), una parodia de la mítica Wonderwall de Oasis. Curiosamente, Noel Gallagher, miembro del grupo, presenció el partido entre los aficionados visitantes.

El partido fue el primero del City desde que una comisión independiente le declaró culpable de 114 incumplimientos de las normas financieras de la Premier League a lo largo de nueve temporadas. El club mantiene su inocencia y todavía está pendiente de conocerse la sanción.