El Liverpool recibe este domingo 11 de octubre al Manchester City en Anfield, en el primer partido de los citizens desde que una comisión independiente los declarase culpables de 114 de los 115 cargos por incumplimientos financieros presentados por la Premier League, el mayor escándalo de este tipo en la historia reciente del fútbol inglés.

La Policía de Merseyside ha confirmado un operativo reforzado para un ambiente que se espera hostil. Desde que se conocieron los cargos en febrero de 2023, parte de la grada red llama «tramposos» al City, y la expectativa es de pancartas y cánticos contra el conjunto citizen durante todo el partido.

No todos ven la hostilidad como un problema para el City. El exseleccionador inglés Sam Allardyce considera que, para un equipo con la experiencia del City en partidos de máxima presión, los pitos del rival pueden funcionar como un estímulo añadido más que como una amenaza real sobre el resultado.

Aficionados del City han encargado grandes cantidades de plátanos hinchables para el desplazamiento, recuperando una tradición nacida en agosto de 1987, cuando el seguidor Frank Newton llevó uno a Maine Road y la grada lo convirtió en un símbolo. El delantero Imre Varadi, apodado «Imre Banana», disparó la moda hasta los más de 12.000 plátanos vistos el Boxing Day de 1988 ante el Stoke City.

Hoy el gesto se presenta como una muestra de identidad y unión del City pase lo que pase con la sanción, además de una manera de restar hierro con humor al ambiente que se espera en Anfield.

En su séptima jornada al frente del Liverpool, Andoni Iraola pide a su equipo máxima exigencia para plantar cara a un City invicto. Enzo Maresca, en su primera rueda de prensa como técnico citizen desde el veredicto, evitó entrar en el fondo del caso y centró el discurso en el partido.

Alexander Isak y Cody Gakpo, con molestias tras la pausa internacional, son duda para Iraola. El City llega líder e invicto, con cinco victorias en cinco partidos, mientras el Liverpool es sexto con dos triunfos y tres empates.