La Copa Sudamericana 2026 ya tiene a sus cuatro semifinalistas y un cuadro con dos historias muy distintas. Boca Juniors se medirá al Vasco da Gama en un cruce entre dos grandes de Argentina y Brasil, y el Atlético Mineiro, finalista el año pasado, se enfrentará a la sorpresa uruguaya, Montevideo City Torque.
Los cruces y las fechas
Las semifinales se disputarán entre el 13 y el 21 de octubre, a ida y vuelta. Boca abrirá su serie en La Bombonera el martes 13 y la cerrará el martes 20 en Río de Janeiro, en un estadio aún por confirmar: São Januário, el campo del Vasco, no alcanza el aforo mínimo que exige la Conmebol para esta ronda.
El Mineiro jugará la ida el miércoles 14 en el Arena MRV de Belo Horizonte y la vuelta el miércoles 21 en Montevideo. El Torque no la jugará en su campo habitual, sino en el Estadio Centenario, el estadio nacional de Uruguay.
La final será a partido único el sábado 21 de noviembre en el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla, en Colombia.
El cuadro deja un dato llamativo. Con dos brasileños entre los cuatro mejores, Brasil tiene opciones de recuperar un título que no gana desde 2021, cuando lo levantó el Athletico Paranaense. En la Libertadores, en cambio, los clubes brasileños encadenan títulos desde 2019.
Boca, una semifinal con sufrimiento
El equipo de Rodolfo Arruabarrena llegó a semifinales después de eliminar al São Paulo. Ganó 1-0 en La Bombonera con un gol de Miguel Merentiel y aguantó un 1-1 en el Morumbí para cerrar la serie con un 2-1 global. Leandro Lozano marcó el tanto que valió la clasificación en Brasil.
Boca es el único representante argentino que sigue vivo en la competición. El club de La Ribera ya sabe lo que es ganarla: levantó la Sudamericana en 2004 y en 2005, dos títulos seguidos que forman parte de la época más brillante de su historia reciente en el continente.
La clasificación tiene además un valor especial para un club que busca volver a ganar fuera de Argentina. Su última Copa Libertadores fue la de 2007, y desde entonces ha perdido tres finales de esa competición, en 2012, 2018 y 2023, la última en Maracaná ante el Fluminense.
El Vasco, de vuelta en la élite continental
Enfrente estará el Vasco da Gama. El club de Río eliminó al Independiente Santa Fe colombiano tras un 0-0 en Bogotá y un 2-0 en São Januário, con goles de Bruno Duarte y David. Había llegado a la fase final como segundo del grupo G, por detrás del Olimpia y por delante de Audax Italiano y Barracas Central.
El Vasco no podrá contar en esta competición con uno de sus fichajes del verano. Facundo Colidio, que llegó procedente de River Plate y firmó hasta diciembre de 2029, quedó fuera de la lista continental por una cuestión reglamentaria ligada a su anterior club.
El club carioca, campeón de la Libertadores en 1998, busca su primera Sudamericana. Una final ante un argentino en Barranquilla sería un premio enorme para un equipo que ha pasado años lejos de las grandes citas continentales y que ahora tiene la oportunidad de volver a una final.
El Mineiro, a por la revancha
En la otra semifinal, el Atlético Mineiro llega con una espina clavada. El equipo de Belo Horizonte perdió la final de 2025 en los penaltis ante el Lanús, en el estadio Defensores del Chaco de Asunción, y vuelve a estar a una eliminatoria de otra final.
Su camino en cuartos no fue fácil. El Mineiro, dirigido por el argentino Eduardo Domínguez, perdió 2-0 la ida en casa del Santos y remontó con un 4-2 en Belo Horizonte, con el gol de Tomás Cuello en el añadido.
Ganó 3-1 en los penaltis, con tres paradas de Gabriel Delfim, y ahora parte como favorito ante un rival con mucho menos recorrido en la competición.
El club mineiro es uno de los grandes de Brasil. Ganó la Libertadores de 2013 y el Brasileirão en varias ocasiones, pero la Sudamericana se le sigue resistiendo después de aquella final perdida en Asunción, que sigue muy presente en su vestuario.
Montevideo City Torque, la gran sorpresa
El rival del Mineiro es la revelación del torneo. Montevideo City Torque, club uruguayo integrado en el grupo City, remontó un 2-0 de la ida ante el Cienciano con un 3-0 en casa: dos goles de Salomón Rodríguez y otro de Alexander da Silva le dieron el pase.
La remontada fue especialmente meritoria porque la ida se jugó en la altitud de Cusco, uno de los escenarios más exigentes del continente. El equipo uruguayo llega a la semifinal como el conjunto con menos historia de los cuatro, pero con la confianza de haber superado ya una eliminatoria que tenía muy cuesta arriba.
Su presencia rompe el dominio de los clubes brasileños y argentinos en la recta final. La vuelta en Montevideo será una oportunidad histórica para el club, que se ha colado entre los cuatro mejores con un presupuesto muy alejado de los de sus tres rivales.
El precedente más cercano invita a creer en las sorpresas. El vigente campeón, el Lanús, ganó en 2025 su segunda Sudamericana tras superar al Mineiro en los penaltis, y demostró que en esta competición un club con menos recursos puede imponerse a los grandes presupuestos de Brasil si llega entero a la final.
Barranquilla, la meta
La final del 21 de noviembre se jugará en el estadio de la selección colombiana, uno de los escenarios con más ambiente del continente. El campeón se llevará además una plaza en la próxima Copa Libertadores, un premio que convierte la Sudamericana en una puerta de entrada a la gran competición.
Antes, octubre decidirá quién llega a Colombia. Dos semanas de eliminatorias separan a Boca, Vasco, Mineiro y Torque de una final que, gane quien gane, dejará un campeón con mucho que celebrar.