El Real Madrid vuelve a conseguir una remontada en Champions League de su estilo ante una Roma que jugó 70 minutos de ensueño y que se pegó un tiro en el pie encajando tres goles a balón parado. Endrick revolucionó al conjunto de José Mourinho.

El Santiago Bernabéu se mudó al Olímpico de Roma

La locura de las remontadas que se vivieron en los últimos años en el Santiago Bernabéu se trasladó a la capital italiana, al Olímpico de Roma. El Real Madrid parecía perdido, muerto, hundido y el equipo de Gian Piero Gasperini tenía la victoria en su mano con un 3-1 claro, pero tras ver pasar la muerte por delante, Mourinho tomó cartas en el asunto y los cambios le dieron una alegría.

Entraron Espí y Endrick para darle un poco más de ímpetu (y goles) al ataque blanco. Vinícius no estaba fino, pero ya hablaremos de eso más adelante, que tiene mucha miga. Los cambios le dieron a Mourinho una victoria salvadora, no tanto por la importancia en la Champions, que es muy larga, sino por todo lo que viene en las próximas semanas.

El de Setúbal explicó tras el partido que sabía que la gasolina de la Roma de Gasperini se iba a acabar, pero también fue autocrítico diciendo que en el primer tiempo la Roma les ha destrozado. La cara en la primera parte fue totalmente diferente a lo que se vio en la segunda mitad, sobre todo tras las sustituciones.

Con todo este condimento, el Madrid vivió otra noche épica en Europa. No fue en el Bernabéu, fue en el Olímpico de Roma y la cara de los aficionados romanistas era todo un poema cuando llegaban uno tras otro los goles blancos. El Madrid, tras dos partidos de Champions ante equipos italianos, consigue seis puntos y encamina su pase a la segunda fase de la UEFA Champions League.

Autocrítica de Mourinho y defensa a Vinícius

Mourinho fue claro tras el partido. Primero lo hizo con Ricardo Sierra en los micrófonos de Movistar+ y después también en rueda de prensa. Más allá de las quejas ante LaLiga y la Federación por la noticia de los cuatro partidos de sanción a Vinícius (este es un tema diferente), el portugués sacó a la palestra una autocrítica que hasta ahora no habíamos visto.

«La mala primera parte es responsabilidad del entrenador, la buena segunda parte es responsabilidad de los jugadores». Eso fue lo que dijo el portugués de lo que se vio en el campo hasta el 3-1 de los italianos. Alabó a la Roma, a Gasperini, afirmó que el conjunto italiano les sorprendió con un planteamiento diferente al que esperaban, pero que ese nivel de intensidad no era posible durante 90 minutos.

A Vinícius lo defendió, aunque también le tiró algún palito: «No nos pueden marcar el gol con ese error en el centro del campo». Las cámaras de televisión habían mostrado a Mourinho imitando el taconazo de Vinícius antes del segundo gol de los italianos, un gesto técnico en un lugar equivocado que enfadó al entrenador.

El brasileño da la cara

No es normal que Vinícius hable ante la prensa tras un partido así, pero esta vez quiso dar la cara. En Liga, los futbolistas del Madrid no hablan nunca con los medios de comunicación, para escucharlos hay que esperar a Champions. Y en este caso el brasileño, sin duda, era el hombre del día más allá del buen nivel de Endrick en el encuentro.

Vinícius no estaba contento con la sanción. Y se quejó: «Creo que ha sido un mal momento (hacerlo público). Han tenido todo el día para sacar la sanción y cuando llego al estadio me entero. Para nosotros es nueva la regla y justo esto no lo han explicado. Al final la roja para mí es fácil, pero nunca he tenido una acción de violencia, me pegan bastante y las tarjetas son para mí».

Lo que sí hay que decir es que Vinícius, en eso, no tiene razón. A los jugadores del Madrid les explicaron las reglas y que los tirones de pelo tenían sanciones. El enfado del carioca era notorio.

El extremo del Real Madrid también tuvo tiempo para admitir que no está en su mejor momento, afirmando que «no está preocupado», pero sí «enfadado» por no dar su mejor versión. Y habló en tercera persona, al más puro estilo Cristiano: «Al final Vini siempre rinde, no tengo dudas de que volveré a marcar goles».

El brasileño no jugó su mejor partido, fue sustituido, el Madrid remontó y él se enfadó. «Siempre quiero jugar todos los minutos», fue su explicación. Ahora Mourinho en Liga tiene cuatro partidos por delante sin Vinícius, por lo que veremos variantes tácticas. La realidad es que en el Olímpico de Roma el portugués salvó un pequeño match ball, Vinícius sigue con la mala racha y por detrás llega Endrick dando golpes a la puerta pidiendo más minutos y protagonismo.