El sonido real de la Fórmula 1 va a volver. La FIA ha confirmado que los motores V8 turbo sustituirán a la actual generación híbrida a partir de 2030, poniendo fecha a lo que llevaba años pidiendo la afición más nostálgica.

El cambio, de hecho, ya ha empezado. El reglamento de 2026 eliminó el MGU-H, el componente que más silenciaba el motor térmico, así que los monoplazas ya suenan más fuerte que en los últimos años, antes incluso de que lleguen los V8. Ese componente absorbía la energía de los gases de escape, la razón de que la F1 sonara casi en silencio desde 2014.

El presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, lo resumió con una frase: «Se trata del sonido, no del ruido».

Los nuevos motores serán V8 turbo de tres litros, con un turbo más pequeño que también actuará de silenciador en los circuitos urbanos, y prometen coches 80 kilos más ligeros.

Mantendrán una pequeña electrificación, con una batería más reducida y un motor eléctrico de 134 CV, pero la potencia total superará los 1.000 CV.

Entre los pilotos, Fernando Alonso es de los que más ha echado de menos aquel sonido: nunca pidió el regreso del V8, pero su nostalgia por esa era es habitual, y el cambio podría ser un aliciente más para seguir compitiendo más allá de 2027.