La Fórmula 1 está cada vez más cerca de regresar a África. Ruanda habría alcanzado un acuerdo de principio para incorporarse al calendario mundialista a partir de 2030, un movimiento que pondría fin a más de tres décadas de ausencia de la categoría reina en el continente africano.

El proyecto contempla un circuito permanente a unos 40 kilómetros de Kigali, la capital ruandesa, cerca del aeropuerto internacional de Bugesera. El trazado seguiría los diseños de WurzDesign, la firma del expiloto Alexander Wurz, que trabaja junto a Tilke Engineering en el circuito de Qiddiya Speed Park, en Arabia Saudí. La falta de un circuito adecuado fue uno de los grandes obstáculos para la candidatura.

El impulso definitivo llegó desde la presidencia. El mandatario ruandés, Paul Kagame, confirmó el interés de su país durante la Asamblea General de la FIA celebrada en Kigali en 2024, y desde entonces ha mantenido contacto directo con Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA, y con Stefano Domenicali, consejero delegado de la Fórmula 1.

La llegada de Ruanda supondría el regreso de la Fórmula 1 a África después de 37 años: la última cita se disputó en 1993, en el circuito de Kyalami, dentro del Gran Premio de Sudáfrica. Desde entonces, Sudáfrica, Marruecos y Nigeria han sonado en distintos momentos como posibles sedes, sin que ninguna llegara a concretarse.

La candidatura también cuenta con apoyos dentro del propio paddock: el piloto Lewis Hamilton ha reclamado en varias ocasiones el regreso de una cita africana al calendario.

Mientras el proyecto africano avanza, la actualidad inmediata del campeonato se centra en Singapur. Este fin de semana, del 9 al 11 de octubre, se disputa en el circuito callejero de Marina Bay un Gran Premio con formato sprint, con la carrera principal programada para el domingo.