Los trece clubes accionistas de la Euroliga, reunidos el martes en Villa d’Este, a orillas del lago de Como, votaron en contra de la propuesta de la NBA para organizar una competición conjunta en Europa. Tanto la Euroliga como la liga estadounidense han dejado la puerta abierta a retomar el diálogo más adelante.

Según Reuters y Anadolu Agency, los clubes consideraron insuficiente la oferta económica planteada por la NBA, que defiende su propuesta alegando pérdidas generalizadas en el baloncesto europeo. El acuerdo exigía además que la Euroliga congelara su propio proyecto de crecimiento: mantener su actual estructura de trece licencias y renunciar, de momento, a la conversión en franquicias y a la ampliación a 24 equipos.

La Euroliga defiende su posición con datos propios: asegura haber incrementado sus ingresos un 45% en las dos últimas temporadas y su audiencia televisiva un 30% en cinco años. A eso se suma el interés inversor, con ofertas que superan los 1.200 millones de euros.

En lugar de aceptar esas condiciones, la Euroliga prefirió seguir con sus propios planes: transformar las trece licencias actuales en franquicias de larga duración y ampliar la competición a 24 equipos, dos de ellos reservados para clubes procedentes de la Eurocup.

El diario Ara apunta que las renovaciones de licencia firmadas este año incluyen una cláusula de salida de 10 millones de euros, lo que blinda el actual modelo. En la Euroliga también se recuerda la temporada 2000-01, cuando la competición convivió con la rival Suproleague, un precedente que nadie quiere repetir.

La NBA mantiene en paralelo su proyecto, NBA Europe, con el que aspira a lanzar en octubre de 2027 una liga de 16 equipos: 12 permanentes y otros cuatro por méritos deportivos. Pese al rechazo del martes, ninguna de las dos partes ha cerrado la puerta a una futura colaboración.