Obradoiro y Leyma vuelven a la ACB: medio millón por cabeza antes de botar un balón

Valor de participación, aforo mínimo y presupuestos al alza: la factura real del regreso del Obradoiro y el Leyma a la Liga Endesa el 26 de septiembre.

Interior de un pabellón municipal de baloncesto con gradas de madera y media luz
Un pabellón municipal, con la luz a medias. Imagen generada con inteligencia artificial.

El Monbus Obradoiro y el Leyma Coruña vuelven a la Liga Endesa el fin de semana del 26 y 27 de septiembre. Los dos ganaron su plaza en la pista entre mayo y junio, pero el ascenso se firmó en una asamblea y se paga a plazos.

La Asamblea General de la ACB aprobó el 15 de julio la admisión del Obradoiro CAB y del Club Básquet Coruña como socios, una vez acreditados los requisitos deportivos, económicos, administrativos y organizativos. Ese trámite invisible desde la grada cuesta más de medio millón por club.

Medio millón por cabeza antes del salto inicial

El peaje se llama valor de participación y sustituyó al viejo canon de acceso en 2017. Ronda los 2,1 millones de euros, se abona en cuatro plazos anuales y la ACB lo devuelve si el club desciende, porque se considera un activo del propio club.

El Leyma cifró su primer plazo en unos 525.000 euros más IVA. «Es un dinero que va a salir de las arcas del club y que no va a retornar hasta que volvamos a descender a Primera FEB», explicó en julio su presidente, Pablo de Amallo, que lo cubrió con fondos propios.

La cuota no viaja sola. Hay que acreditar un presupuesto mínimo de 2,5 millones, pasar una auditoría externa encargada por la liga, ser sociedad anónima deportiva y ceder los derechos audiovisuales. Son los mismos requisitos que el Leyma afrontó en 2024, con toda la documentación cerrada antes del 30 de junio.

El pabellón también pasa el examen

La ACB exige un recinto con 5.000 asientos separados y numerados como mínimo, vestuarios de al menos 60 metros cuadrados y una temperatura de entre 18 y 25 grados. Esa lista obligó al Leyma a dejar Riazor en su primer ascenso y a mudarse al Coliseum.

El pabellón coruñés ronda los 9.300 espectadores en configuración de baloncesto y vuelve a ser la casa naranja, con el matiz de tener que convivir con los conciertos que programa el Concello. El Fontes do Sar, con unas 6.000 localidades, marcó su techo en el último derbi: 6.011 espectadores.

Dos caminos hasta la misma asamblea

El Obradoiro subió por la vía corta. Fue campeón de la fase regular de la Primera FEB con 28 victorias y 4 derrotas, y lo cerró en casa el 8 de mayo, con un 85-68 al Gipuzkoa en la última jornada. Volverá a la élite 867 días después de un descenso que cortó 13 temporadas seguidas.

El Leyma hizo el camino largo. Lideró la liga durante casi toda la temporada y acabó con 28 victorias y 4 derrotas, pero perdió los dos derbis y con ellos el average. Le tocó la Final Four, y ganó la final al Movistar Estudiantes por 97-100 remontando 15 puntos en el Coliseum.

Aquella noche del 7 de junio completó algo más que su propio regreso: el club que había debutado en la élite en 2024 volvía apenas un año después de bajar y, de paso, dejaba a Galicia con tres representantes en la máxima categoría.

Plantillas nuevas y cuentas al alza

El Obradoiro conservó siete jugadores del ascenso: Barcello, Quintela, Barrueta, Dos Anjos, Lundqvist, Galán y Brito. Encima colocó seis fichajes, con Leo Meindl, Caleb Agada y Joel Soriano como nombres de la ACB reciente y Brandon Childress como único base puro de la rotación.

«Ha sido mi mercado más difícil por muchas cosas. La ACB es un mercado muy complicado y muy competitivo porque, de sus 18 equipos, 12 están jugando competición europea», resumió el 2 de septiembre Héctor Galán, director general y deportivo, que admitió cierto nerviosismo en el club.

Las cuentas explican esa tensión. El Obradoiro se movió entre 2,8 y 3 millones en Primera FEB y la horquilla de los clubes modestos de la ACB se mueve ahora entre cuatro y cinco. Para acercarse, el club lanzó una campaña de préstamos participativos con la que buscaba ingresar 700.000 euros.

El Leyma se quedó con seis del ascenso, cuatro de ellos cupos de formación española: Cuevas, Jou, Jacobo Díaz y Radoncic, más Pacheco y Jorgensen. Los seis fichajes evitaron los nombres caros. «Tuvimos opción de fichar a dos jugadores top con experiencia en la ACB, pero dimos prioridad a perfiles con hambre», dijo su director deportivo, Charlie Uzal.

El presupuesto naranja pasa de los 3,3 millones de la Primera FEB a una previsión de entre cinco y seis, por encima de los 4,2 de su estreno en 2024/25. La campaña de abonos superó los 6.500 socios en julio, con el récord de 7.493 como objetivo.

Galicia no juntaba tres equipos arriba desde 1994

El dato que enmarca todo esto no es el de los ascendidos, sino el del mapa. Galicia no tenía tres clubes en la máxima categoría desde la temporada 1993/94, cuando coincidieron el Breogán, el OAR de Ferrol y el Club Ourense Baloncesto. Aquella racha duró cinco cursos seguidos, desde 1989/90.

Ahora los acompañantes son otros y el superviviente es el Breogán, que encara su trigésima presencia en la ACB. El calendario reparte seis derbis gallegos, cuatro para cada club: el primero, Obradoiro-Breogán en Sar el 1 de noviembre; el Obradoiro-Leyma llega el 20 de diciembre y el Breogán recibe al Leyma el 30.

El efecto se nota fuera de la pista. La TVG volverá a emitir la Liga Endesa en abierto once años después, con un partido por jornada, y se suma a TV3, que ya lo hacía en Cataluña. El acuerdo alcanza también a Aragón TV y a EITB, mientras DAZN conserva todos los partidos.

La Copa Galicia del 6 de septiembre, ganada por el Leyma al Breogán (102-93), se jugó en Sar entre tres equipos de la élite.

Lo que empieza el 26 de septiembre

Ninguno de los dos estrena categoría en casa. El Obradoiro visita al MoraBanc Andorra el sábado 26 a las 19.30 y el Leyma juega esa misma noche en el Palau Blaugrana, a las 21.00. Los estrenos caseros llegan el 4 de octubre, con el Real Madrid en Sar y el Surne Bilbao en el Coliseum.

A partir de ahí, el objetivo declarado de ambos es la permanencia, y el matiz económico importa: el valor de participación vuelve al club si el equipo baja, pero la plaza no se recupera con un cheque. Hay que ganarla otra vez en la pista, como en mayo.