MUNDIAL DE CATAR

Gayà: "No es fácil asimilar que uno de mis sueños se va al traste por un esguince leve"

El valencianista agradece los mensajes de apoyo y acepta la situación: "La vida sigue".

Gayà, antes de un partido con España. /GETTY
Gayà, antes de un partido con España. GETTY

El valencianista agradece los mensajes de apoyo y acepta la situación: "La vida sigue".

Manuel Amor

Manuel Amor

José Luis Gayà recordará para siempre el entrenamiento previo al amistoso ante Jordania. La sesión, de intensidad moderada, no parecía esconder riesgos, pero la fatalidad siempre espera en el terreno más insospechado. Una acción fortuita le provocó un esguince de grado bajo y Luis Enrique decidió enviarlo de vuelta a casa para sorpresa del vestuario y del propio lateral. Ya en Valencia, el futbolista se ha pronunciado a través de las redes sociales y ha evidenciado su frustración.

"No es fácil asimilar que uno de tus sueños de niño se va al traste por un esguince leve, pero las cosas, a veces, vienen así y las debemos aceptar", trasladó el capitán che, que agradeció "los mensajes de apoyo" que ha recibido de sus compañeros y aficionados desde que se conoció que se perdía el Mundial de Catar: "Sinceramente, no sé si me merezco tanto cariño".

Antes de partir hacia España, Gayà ya dejó claro que aceptaba la decisión del seleccionador: "Estoy seguro de que Luis Enrique lo hace por el bien del equipo. Les deseo todo lo mejor, van a hacer un gran papel en el Mundial. Les animaré desde casa". Este domingo ha repetido el discurso. "Seré un aficionado más que disfrutará con cada partido de la Roja. Quiero desearles toda la suerte del mundo porque no tengo ninguna duda que este es el Mundial de España", compartió.

Un lance fatídico

En un primer momento, la dolencia de Gayà no pareció lo suficientemente grave como para que el zaguero se despidiese de la concentración. Con el paso de las horas, la inflamación del tobillo se redujo y el jugador valencianista ganó en optimismo. Las pruebas médicas confirmaron sus buenas sensaciones: el primer diagnóstico preveía que estaría entre siete y diez días en el dique seco. El segundo partido del grupo ante Alemania era la fecha marcada en rojo para reaparecer.

Las palabras de Luis Enrique tras el triunfo en Amán hicieron saltar todas las alarmas: "Mañana (por el viernes) decidiremos qué hacer". Horas después, el técnico asturiano le comunicó a Gayà una decisión que cogió con el pie cambiado al resto de futbolistas. Los internacionales conocieron la noticia a través de un tuit publicado por la RFEF que posteriormente fue eliminado. Gayà tardará tiempo en digerir el golpe. Sus últimas palabras son el mejor resumen: "La vida sigue".